Sentirse mejor con los fermentos

Desde que encontré hace poco esta página sobre la fermentación estoy feliz. El sitio web se llama Instituto Macrobiótico Nishime y en él además de recetas puedes leer artículos muy interesantes como este del kéfir de agua.

Te aconsejo que le eches un vistazo porque vas a aprender muchísimo.

Me siento mejor y noto algo menos hinchado el abdomen desde que he empezado a fermentar.

Estoy inscrita en su curso gratuito de fermentación online y ya he hecho un par de recetas

La verdad es que estoy sorprendida y muy contenta con los resultados. Alimentos que antes me sentaban fatal como el pepino, la col, la cebolla cruda ahora los como sin problema.

La primera receta son estas fermentaciones de las que os ponto las siguientes fotos:

Cómo podéis ver puse pepino, maíz, zanahoria, col blanca y morada y cebolla morada. Usé un procesador de alimentos para cortar y rallar. Fui metiendo en los tarros y añadí sal sin refinar ecológica y al ir apretando va saliendo el líquido de las verduras y hortalizas y que las debe cubrir para que se produzca la fermentación. Ponemos un vaso o tarro para ir presionando haciendo que el líquido las cubra y no se estropeen. Después de una hora en la nevera ya se pueden comer.

Hice bastante cantidad, que guardo en el frigorífico porque es más cómodo y así voy añadiendo cuando me apetece a mis ensaladas.

Los brotes de soja los germine en una bandeja germinadora. Aquí tienes la que use que venden en Amazon aunque puedes encontrarlas en otros sitios especializados como en herboristerías, tiendas de jardinería y tiendas ecológicas.

Los brotes de alfalfa los compré, pero quiero empezar a germinarlos porque son los que más me gustan.

La segunda receta del curso era fermentación en salmuera.

Compré zanahorias ecológicas que corté mas cortas que la altura del tarro, puesto que luego se añade el agua con sal y las tiene que cubrir. Las limpie bien con un estropajo. La piel no se debe quitar.

Añadí una cucharada de postre por medio litro de agua sin cloro y una vez disuelta se vierte en el tarro con las zanahorias. Hay que apretar y meter todas las que podáis.

Se mete un vaso o alguna pieza cerámica para asegurarnos que el agua las cubra y haga peso y las zanahorias no suban y estén flotando. Se almacena en un armario hasta que adquiera la textura que más te guste.

Espero que os guste y un saludo.

Para cualquier aclaración, puedes contactar conmigo rellenando el formulario que encontrarás aquí.

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